Colección: Departamento de Quejas Internas

Toda empresa tiene un departamento de quejas internas.
Esta es la versión honesta.

Aquí viven las reuniones que pudieron ser un email, los PowerPoints eternos y los Excels que saben demasiado.

Tazas, camisetas y accesorios pensados para quienes dominan el arte de asentir en silencio mientras piensan “esto podría haberse resuelto en tres líneas”.

Porque el trabajo en equipo está muy bien.
Pero quejarse con estilo también es productividad.